Acné adolescente

Casi todos los adolescentes (entre un 85% y un 90% en todo el mundo) tienen acné. Muchas personas piensan que no es una enfermedad, sino algo normal que ocurre en la pubertad, pero sí es una enfermedad que en muchos casos es necesario tratar.

¿Qué es el acné?

El acné es una enfermedad crónica de la piel que produce una inflamación que involucra las glándulas sebáceas (secretan el sebo, que es una sustancia aceitosa que lubrica y protege la superficie de la piel) y los folículos capilares (donde nace el cabello).

Lo que sucede es que la entrada del folículo capilar se obstruye debido a un exceso de producción de sebo mezclada con células descamadas queratinizadas (La queratina es una proteína fibrosa rica en azufre). Conforme aumenta la producción de sebo, el folículo se va ensanchando hasta que se puede apreciar visualmente la lesión básica del acné: el comedón.

El acné se manifiesta sobre todo en la cara, pero también en la parte superior del tronco y a veces en las extremidades, pudiendo formar comedones, pápulas, pústulas, nódulos y cicatrices.

Afecta principalmente a personas entre 12 y 24 años. Algunos mantienen la enfermedad durante su vida adulta.

Causas del acné

No está claro por qué algunas personas son más propensas al acné que otras, pero podrían ser varias las causas:
– Los andrógenos (hormonas sexuales) aumentan tanto en chicos como en chicas durante la pubertad haciendo que las glándulas sebáceas de la piel se agranden y produzcan más sebo. Los andrógenos también pueden aumentar debido a los cambios hormonales relacionados con el embarazo o al comenzar a tomar o suspender las píldoras anticonceptivas.
– La genética también puede tener que ver. Si tus padres tenían acné, es posible que hayas heredado esa tendencia.
– Algunos medicamentos pueden causar acné (por ejemplo medicamentos para la epilepsia , el litio o la prednisona).
– Los cosméticos que tienen una consistencia grasa también pueden obstruir los poros. Los productos a base de agua tienen menos probabilidades de causar acné que el maquillaje a base de aceite.
– La fricción causada por frotar la piel de forma áspera.
– La presión de cascos de bicicleta, mochilas o collares ajustados.
– Cambio de los niveles hormonales en adolescentes y mujeres adultas de dos a siete días antes del inicio del período menstrual.
– El estrés.

¿Qué aspecto tiene el acné?

El acné puede aparecer en la piel de diversas formas:

 

Puntos blancos: Poros taponados con sebo donde el folículo no se ensancha mucho y el tapón no se hace visible en el exterior.

Puntos negros: Poros taponados en los que la sustancia interna empuja a través de los folículos y ésta se oxida adquiriendo un color más oscuro. El color negro no es de la suciedad. Puede provenir de bacterias, células muertas de la piel y materia que reacciona con el oxígeno.

Pápulas, pústulas o nódulos: Lesiones más graves que se muestran rojas e hinchadas debido a la inflamación o infección del tejido alrededor de los folículos obstruidos, que a menudo son dolorosas y se sienten duras.

Quistes: Espinillas profundas llenas de pus.

Tratamiento del acné

Los médicos de cabecera o los pediatras pueden tratar formas leves de acné. Pero los casos más severos son tratados a menudo por especialistas dermatólogos.

Los tratamientos pueden ser:

Tratamientos tópicos sin receta: «Tópico» significa que se lo pone la persona sobre su piel. No son pastillas. Estos incluyen ácido acético , peróxido de benzoilo , ácido salicílico y azufre. Estos tratamientos están disponibles en muchas formas, incluidos geles, lociones, cremas, jabones y almohadillas. Cuando estos productos se usan regularmente son moderadamente efectivos en el tratamiento del acné . La piel puede tardar entre 4 y 8 semanas en mejorar.

Tratamientos tópicos recetados: Estos incluyen adapaleno , antibióticos , ácido azelaico, peróxido de benzoilo, dapsona , tazaroteno y tretinoína .

Tratamientos orales recetados: Para las personas con acné moderado a severo, los médicos a menudo recetan antibióticos orales (píldoras) además de medicamentos tópicos. Se cree que los antibióticos orales ayudan a controlar el acné al frenar el crecimiento de bacterias, disminuyendo así la inflamación. Por lo general, se toman diariamente durante cuatro a seis meses y luego se reducen y se suspenden a medida que mejora el acné. El fármaco oral más potente, la isotretinoína (Absorica, Amnesteem, Claravis, Myorisan y Zenatane), generalmente se toma una o dos veces al día durante 16 a 20 semanas. Se cree que reduce el tamaño de las glándulas sebáceas para que se produzca mucho menos sebo y para ayudar a prevenir los poros obstruidos, lo que frena el crecimiento de bacterias que causan el acné. Las mujeres embarazadas o que puedan quedarse embarazadas no deben tomar isotretinoína debido al riesgo de crear problemas en el niño.

En tratamientos de clínica: los quistes se pueden tratar con una serie de inyecciones de cortisona intralesional . Se puede usar una terapia de luz roja para disminuir la inflamación y las bacterias en la piel. Se puede usar una cáscara de ácido salicílico para destapar los poros.

Consejos para la prevención del acné

No lavar en exceso ni usar exfoliantes fuertes. El acné no es causado por la suciedad. Dos lavados suaves al día son suficientes. Demasiada limpieza puede dejar la piel irritada y seca, provocando que las glándulas produzcan más sebo, lo que aumenta la probabilidad de granos.

Usar productos sin aceite o no comedogénicos (aquellos que no obstruyan los poros) en la cara.

No apretar para sacar la grasa. Las espinillas podrían empujar las bacterias del acné más profundamente en la piel. Reventarlas podría provocar más inflamación y cicatrices permanentes.

Remedios naturales para el acné

Algunas personas utilizan remedios naturales caseros para ayudar a cuidar la piel. Aquí compartimos algunos:

Té verde: El té verde tiene compuestos antimicrobianos y antioxidantes que pueden ayudar a combatir el acné. Para obtener sus efectos, se debe usar una taza de té verde frío como lavado facial o colocar una bolsita de té en las áreas afectadas.

Miel: Las propiedades antibióticas de la miel pueden ayudar a reducir el acné. Se debe aplicar una cucharada de miel en las áreas afectadas. Otra opción es hacer una mascarilla mezclando 1/2 taza de miel con una taza de harina de avena y dejarla en el fuego durante unos 30 minutos.

Menta: La menta puede ayudar a eliminar el aceite que obstruye los poros. Para proteger la cara antes de que el acné comience a salir, hay que mezclar dos cucharadas de menta fresca finamente picada, dos cucharadas de yogur natural y avena (usar una licuadora para pulverizar la avena). Dejar la mezcla en la cara durante 10 minutos, luego enjuagar con agua.

Equinácea: La equinácea se usa tradicionalmente para acelerar la curación de heridas y prevenir resfriados y gripe, pero sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias también pueden ayudar con el acné. Se debe usar el té de equinácea como un lavado facial diario o mojar una bola de algodón y aplicarlo sobre las imperfecciones.

Manzanilla: La manzanilla ayuda a disminuir la inflamación del acné. En una licuadora o molinillo de café, combinar el contenido de una bolsita de té de manzanilla con suficiente agua para formar una pasta y aplicarlo. Otra alternativa es mojar dos bolsitas de té de manzanilla en una taza de agua hervida durante 15 minutos, dejar que el té se enfríe y luego usar una bola de algodón para aplicarlo en la cara después de lavar muy bien.

Aloe: El aloe, conocido por sus propiedades para aliviar las quemaduras, puede promover la curación, combatir infecciones e incluso reducir las cicatrices. Se recomienda raspar el gel de una planta de aloe con una cuchara y aplicarlo en las zonas afectadas. También se puede comprar un gel de aloe, asegurándose de que su contenido sea de aloe puro, sin ingredientes adicionales.

Limón: Los limones actúan como un exfoliante, aclarante de la piel y desinfectante para reducir la apariencia de cicatrices y evitar la formación de nuevas espinillas. Primero se recomienda lavar muy bien la cara, después, con una bola de algodón o cotonete humedecido con jugo de limón, limpiar en las zonas afectadas por la noche durante 10 minutos, luego enjuagar con agua fría.

Vinagre de sidra de manzana: El vinagre de sidra de manzana contiene ácido málico y láctico que pueden exfoliar, reducir las marcas rojas y tratar el acné. Para usarlo, mezclar partes iguales de vinagre de manzana y agua y aplicarlo sobre la piel con una bolita de algodón. Se recomienda colocar el líquido en una botella y agitarlo antes de cada uso.

Omega-3: Los ácidos grasos del Omega-3 tienen propiedades antiinflamatorias que pueden reducir el acné. Se recomienda tomar cápsulas que contengan aceite de pescado. El agregar salmón, atún blanco, linaza o nueces a tu dieta puede ayudarte.

Información adicional

En el siguiente vídeo se explica qué es el acné y cómo tratarlo:
“¿cuántas veces le ha dicho a sus hijos que no deben comer tanta mayonesa porque después la cara se les va llenar de granos?”

En el próximo vídeo, esta chica explica su experiencia y cómo consiguió limpiar su piel de acné:
“Aquí les cuento mi historia, mis hábitos alimenticios y les cuento de productos que utilicé para limpiar y sanar mi piel después del acné tan agresivo que sufrí por más de dos años.”

 

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